¿Cansado? ¿deprimido?.. o astenia primaveral.

¿Cansado? ¿deprimido?.. o astenia primaveral.

Con la llegada de la primavera llegan muchos cambios asociados a una serie de cambios climáticos, cambios horarios. Como no todas las personas somos iguales, hay a quienes estos cambios les resultan de fácil asimilación y su organismo se adapta sin consecuencias. También están quienes sufren este proceso de adaptación más lento o difícil y se manifiesta con una astenia de manera leve y pudiendo llegar a una depresión cuando la gravedad es mayor.

La astenia primaveral es un trastorno adaptativo leve y pasajero, motivado por el cambio de estación, de hora y de aumento de luminosidad, que se produce cuando nuestro cuerpo no consigue adaptarse de forma adecuada a los cambios que conlleva la estrada de esta estación.

"Astenia" proviene del griego y significa: "a" no y "sthénos" vigor.

Se consideran dos tipos de astenia: la de origen físico y la de origen nervioso.

La de origen físico se manifiesta en cansancio y debilitamiento corporal, va asociada a la falta de apetito, disminución de la tensión arterial, descenso de en el tono muscular, dolor de cabeza,  malestar en general, cansancio o insomnio.

La de origen nervioso se caracteriza por presentar cansancio mental, es decir, cuando se realiza alguna actividad mental, apareciendo angustia, irritabilidad, tristeza y cambios de humos.

Síntomas: 

Los síntomas varían en intensidad y cantidad según cada persona. Si éstos perdurán mucho tiempo se recomienda visitar a un médico.

Pero en general, encontramos:

  • debilidad general y dolor muscular
  • sensación de agotamiento.
  • apatía  y tristeza.
  • nerviosismo
  • cambios bruscos de humor
  • falta de apetito
  • somnolencia diurna
  • tensión arterial baja
  • dificultad para concentrarse 
  • dolor de cabeza y malestar general
  • pérdida de cabello, uñas, anemia, bajadas de defensas

Tratamiento:

Por lo general, no es necesario tomar fármacos pero en ciertos casos podemos tratarla con:

  1. Sustancias adaptógenas: ayudan a la capacidad de nuestro organismo a adaptarnos a los cambios: Ginseng o Romero.
  2. Suplementos de vitaminas y minerales: ayudan a aumentar el rendimiento físico  y mental: Mejoran las funciones psicológicas, el comportamiento intelectual  y proporcionan energía necesaria.
  3. Oligoelementos: ejercen función catalizadora de procesos enzimáticos, los oligoelementos esenciales al no ser fabricados por nuestro cuerpo, el aporte debe ser externo, como el Zinc, el Yodo, el Magnesio y el Hierro.

Alimentación:

Se sugiere alimentación ligera y variada, de fácil digestión y rica en vitaminas y minerales. Debe evitarse el consumo de grasas . Deben hacerse 4 o 5 comidas repartidas a lo largo del día, para que el organismo no esté falto de energía  y no aparezca la sensación de apetito o fatiga. El desayuno debe ser fuerte y energético. Entre comidas, se pueden hacer tentempiés que aporten vitaminas y minerales como frutas, yogures, frutos secos. La toma de más de dos litros agua al día debe ser básico. Los hidratos de carbono mantienen un buen estado energético a lo largo del día: pan, legumbres, arroz, patatas, pasta, mejor tomarlos integrales  ya que liberan la energía de forma más gradual y continua.

El Triptófano aumenta los niveles de serotonina, y eleva el estado de ánimo. se encuentra en pescados, carnes de ave, huevos, lácteos, legumbres, verduras y germen de trigo. 

El aceite de hígado de bacalao y la yema del huevo aportan vitamina D, esencial para evitar la debilidad muscular y la falta de energía.

Los cítricos combaten el cansancio, agotamiento y tristeza.

Las hortalizas de hoja verde (acelgas, espinacas, lechugas y zanahoria), aportan vitamina A, que aumenta las defensas y proporciona energía y vitalidad.

Suplementos:

Jalea Real: Tienen alto valor nutritivo, ya que contiene aminoácidos, ácidos grasos, minerales como el Fósforo, Cobre, Hierro, y vitaminas del grupo B. su función es aumentar la resistencia al esfuerzo y la fatiga.

Polen: también posee un elevado valor nutritivo debido a su contenido en proteínas, vitaminas de grupo B, vitamina C, sales minerales y oligoelementos. Mejora el estado de ánimo físico e intelectual y es muy recomendado para las astenias y situaciones de falta de apetito.

Levadura de cerveza: Contienen NADH (derivado de la vitamina B3), cuya función es incrementar la energía física del organismo.

L-carnitina: Ayuda a restaurar la masa y la debilidad muscular, mejorando el tono muscular. Su función principal es la de generar energía en nuestro organismo a través del ATP.

L-teanina: Aminoácido esencial que se encuentra en el té verde, mejora la relajación y el estrés emocional.

Dr. Joaquín Outón

Revista "Mi herbolario", Nº 67.